CATECISMO DE LA IGLESIA  CATÓLICA

Básico

Conoce los lineamientos básicos que tiene nuestra fe.

Dios, infinitamente perfecto y bienaventurado en sí mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para hacerle partícipe de su vida bienaventurada. En la plenitud de los tiempos, Dios Padre envió a su Hijo como Redentor y Salvador de los hombres caídos en el pecado, convocándolos en su Iglesia, y haciéndolos hijos suyos de adopción por obra del Espíritu Santo y herederos de su eterna bienaventuranza.

« Tú eres grande, Señor, y muy digno de alabanza (...). Nos has hecho para ti y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti » (San Agustín).

LOS MANDAMIENTOS DE LA LEY DE DIOS SON DIEZ

I. YO SOY EL SEÑOR TU DIOS:NO HABRÁ PARA TI OTROS DIOSES DELANTE DE MÍ.

Comanda: fe, esperanza, amor y adoración a Dios; reverencia por las cosas santas; oración.

Prohíbe: idolatría, superstición, espiritismo, tentar a Dios, sacrilegios, asistencia a falsos cultos.

II. NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO.

Comanda: reverencia al hablar de Dios y sobre las cosas santas; el cumplir los juramentos y las promesas.

Prohíbe: blasfemia, el uso irreverente del nombre de Dios, el hablar irrespetuosamente sobre cosas santas, falsos juramentos y la ruptura de promesas

III. SANTIFICARÁS LAS FIESTAS.

Comanda: asistir a la Iglesia los domingos y días de precepto.

Prohíbe: el no asistir a la Misa por negligencia propia; trabajos serviles innecesarios; compra y venta pública; juicios en los tribunales.

IV. HONRARÁS A TU PADRE Y A TU MADRE.

Comanda: amor, respeto, obediencia de parte de los hijos; cuidado por parte de los padres por el bienestar espiritual y temporal de sus hijos; obediencia a las autoridades civiles y religiosas.

Prohíbe: odio hacia los padres y superiores; falta de respeto, desobediencia.

V. NO MATARÁS.

Comanda: salvaguardar la vida y el bienestar corporal propio y el del prójimo.

Prohíbe: matanza injusta, suicidio, aborto, esterilización, duelos, el poner en peligro la propia vida y la de otros.

VI. NO COMETERÁS ACTOS IMPUROS.

Comanda: no cometer adulterio, pureza en palabras y en actos.

Prohíbe: hablar obscenamente; actos impuros con uno mismo o con otros.

VII. NO HURTARÁS

Comanda: respeto por la propiedad y derechos del prójimo; el pago de deudas justas; el pago de salarios justos a empleados; integridad en los oficiales públicos.

Prohíbe: el robo; el daño a la propiedad ajena, el no pago de deudas justas; el quedarse con cosas prestadas o encontradas; el usar medidas injustas al vender o al pesar en la venta; el no pago de salarios justos; soborno, corrupción, trampas, fraude, el aceptar cosas robadas; el no dar un día de honesto trabajo por el salario recibido; violaciones de contratos.

VIII. NO DIRÁS FALSO TESTIMONIO NI MENTIRÁS.

Comanda: veracidad, respeto por el buen nombre del prójimo; el mantener un secreto cuando sea requerido.

Prohíbe: la mentira, el daño al buen nombre del prójimo, difamación, chisme, el juzgar apresuradamente, hablar con desprecio, y la violación de secretos.

IX. NO CONSENTIRÁS PENSAMIENTOS NI DESEOS IMPUROS.

Comanda: no codiciar a la mujer del prójimo, pureza de pensamiento.

Prohíbe: pensamientos y deseos impuros intencionales, desear a la mujer del prójimo.

X. NO CODICIARÁS LOS BIENES AJENOS.

Comanda: respeto por los derechos del prójimo.

Prohíbe: el deseo de poseer, de mantener o de dañar las propiedades del prójimo.

LOS MANDAMIENTOS DE LA SANTA MADRE IGLESIA, SON CINCO:

  1. Oír misa entera los domingos y fiestas de guardar.
  2. Confesar pecados mortales al menos una vez al año y en peligro de muerte.
  3. Comulgar al menos una vez al año.
  4. Ayunar y hacer abstinencia cuando lo manda la Iglesia.
  5. Ayudar a la Iglesia en sus necesidades.

LOS SACRAMENTOS DE LA SANTA MADRE IGLESIA SON SIETE:

Bautismo. Confirmación. Eucaristía. Penitencia. Unción de los enfermos. Orden Sacerdotal. Matrimonio.

LOS ARTICULOS DE LA FE SON CATORCE:

Los siete primeros pertenecen a la Divinidad, y los otros siete a la Santa Humanidad de Nuestro Señor Jesucristo, Dios y Hombre verdadero.

Los que pertenecen a la Divinidad son:

Creer en un solo Dios Todopoderoso.

Creer que es Dios Padre.

Creer que es Dios Hijo.

Creer que es Dios Espíritu Santo.

Creer que es Criador.

Creer que es Salvador.

Creer que es Glorificador.

Los que pertenecen a la Santa Humanidad son:

Creer que nuestro señor Jesucristo,  en cuanto hombre, fue concebido por obra del Espíritu santo.

Creer que nació de Santa Maria Virgen, siendo ella virgen antes del parto, en el parto, y después del parto.

Creer que recibió muerte y pasión por salvar a nosotros pecadores.

Creer que descendió a los infiernos, y  sacó a las almas de los Santos Padres que allí estaban esperando a su santo advenimiento.

Creer que resucitó al tercer día de entre los muertos.

Creer que subió a los cielos y esta sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso.

Creer que vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos.

Conviene saber, los buenos para darlos gloria porque guardaron sus santos mandamientos, y a los malos pena perdurable, porque no los guardaron. Amén.

LAS OBRAS DE MISERICORDIA SON CATORCE:

Las Siete Corporales y las Siete Espirituales.

Las corporales son éstas:

Visitar a los enfermos.

Dar a comer a los hambrientos.

Dar a beber el sediento.

Vestir al desnudo.

Dar posada al peregrino.

Redimir al cautivo.

Enterrar a los muertos

Las espirituales son éstas:

Enseñar al que no sabe.

Dar buen consejo al que lo necesita.

Corregir al que yerra.

Perdonar las injurias.

Consolar al triste.

Sufrir con paciencia los defectos de nuestros prójimos.

Rogar a Dios por vivos y muertos.

LOS PECADOS CAPITALES QUE  LLAMAN MORTALES, SON SIETE:

Soberbia, Avaricia, Lujuria, Ira, Gula, Envidia y Pereza

Contra estos siete vicios hay siete virtudes:

Humildad contra soberbia

Largueza contra avaricia

Castidad contra lujuria

Paciencia contra Ira

Templanza contra gula

Caridad contra envidia

Diligencia contra pereza

LOS ENEMIGOS DEL ALMA SON TRES:

El demonio. El mundo y La carne

LAS VIRTUDES QUE HEMOS DE TENER SON SIETE:

Las tres teologales y las cuatro cardinales.

Las teologales son:

Fe. Esperanza. Caridad

Las cardinales son:

Prudencia. Justicia. Fortaleza. Templanza.

LAS POTENCIAS DEL ALMA SON TRES:

Memoria, Entendimiento, y Voluntad.

LOS SENTIDOS CORPORALES SON CINCO:

Ver, Oír, Oler, Gustar y Tocar.

LOS DONES DEL ESPIRITU SANTO SON SIETE:

Don de Sabiduría

Don de Entendimiento

Don de consejo

Don de Fortaleza

Don de Ciencia

Don de Piedad

Don de Temor a Dios

LOS FRUTOS DEL ESPIRITU SANTO SON DOCE:

Caridad, Gozo espiritual, Paz, Paciencia, Longanimidad, Bondad, Benignidad, Mansedumbre, Fe, Modestia, Continencia y Castidad.

LAS BIENAVENTURANZAS SON OCHO:

Bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra.

Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que han tenido hambre y sed de justicia, porque ellos serán hartos.

Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los pacíficos, porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución por la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.

EL PECADO VENIAL SE PERDONA POR UNA DE ESTAS NUEVE COSAS:

Por oír misa con devoción

Por comulgar dignamente.

Por oír la palabra de Dios.

Por bendición episcopal.

Por decir el Padre Nuestro.

Por confesión general 

Por agua bendita.

Por pan bendito.

Por golpe de pecho.

Todo esto hecho y dicho con devoción.

LOS NOVISIMOS O POSTRIMERIAS DEL HOMBRE, SON CUATRO:

La Muerte, el Juicio, el Infierno y la Gloria.

LA CONFESIÓN GENERAL

Yo pecador me confieso a Dios Todopoderoso, y a la bienaventurada siempre Virgen Maria, al bienaventurado San Miguel Arcángel, al bienaventurado San Juan Bautista, al bienaventurado San José, a los Santos Apóstoles San Pedro y San Pablo, a todos los santos, y las santas, y a vos, Padre que pequé gravemente con el pensamiento, palabra y obra, por mi culpa, por mi culpa, por mi grande culpa. Por tanto ruego a la Santa Maria siempre Virgen, San Miguel Arcángel, San Juan Bautista, San José, a los santos apóstoles San Pedro y San Pablo y a todos los Santos, y a vos, Padre que roguéis por mi a Dios nuestro Señor. Amén.